Para ver mejor las imágenes, pinchad en ellas. En el mapa, el lápiz señala la zona de paseo, en relación al pueblo, a 3kms.

Muy cerquita de los sitios anteriormente retratados, en las riberas del Aven, zonasasalvajes y zonas más residenciales y cuidadas.

Esta ría tiene amplios brazos en los que el agua del mar se remansa y permite cultivar ostras, mejillones, almejas, berberechos y demás mariscos que venden vivos en sus orillas.

Lo que sorprende es que el arbolado es como del interior de las tierras e incluso de montaña, pero estamos al borde del mar.

Las casonas de aquí se llaman Manoir o residencia noble y la de esta foto es una de las residencias ejemplo casi perfecto además de su situación privilegiada a orillas del Aven, fuente de pago por derechos de paso.
No se ve en la foto, pero se accede por una avenida plantada de hayas de gran porte. El que tenga una, dos o más hileras de hayas avisa del tamaño y riqueza de las propiedades del manoir.
Se accede al manoir por una doble puerta ojival, que aquí vemos a la izquierda, abiertas en el muro: una para peatones y otra para carruajes y caballos.
Un palomar, emblema del estatuto de los nobles; una capilla, otras dependencias anexas, una huerta y frutales cerradas por muros y el edificio principal suelen ser los elementos básicos. Todo de piedra sillar de granito y techo de pizarra.
Aquí lo que vemos es la parte abierta hacia una playita fluvial, se puede observar de cerca y comprobar que ha sufrido pocas modificaciones, que data sin duda del siglo XVI.

Muy cerca de este manoir, si se sigue el sendero, se llega al puerto fluvial de Kerdruc, en el que suelen fondear veleros y pequeñas embarcaciones de pesca de bajura.
Nevez tiene este puerto fluvial, Kerdruc, y el puerto de mar abierto, Port Manec'h.
Lo que vemos enfrente es Rosbras, con otro manoir que se adivina entre la vegetación y que pertenece a Pontaven. Pasar de un pueblo al otro por carretera supone hacer 25 kilómetros.

Una sorpresa al fin del paseo, la presencia de esta antigua embarcación. Marc contribuyó economómicamente a su restauración y reflote.
En las fiestas de verano, las asociaciones que se ocupan de 'salvar' las antiguas embarcaciones las pasean y organizan fiestas para darlas a conocer, a los jóvenes y evocar su funcionalidad en el pasado.