Vacaciones en casita con la huerta
14 novembre 2007
12 novembre 2007
11 novembre 2007
09 novembre 2007
la vida suspendida en Torrelobatón (foto más arriba)
EL MOCHUELO A la llegada al pueblecito del páramo castellano, a media tarde, todo está cerrado, las viviendas, el bar, el kiosko... Subimos por una calleja pendiente, en el último tramo aparece un hombre que podría llamarse Agapito a nuestra derecha, cruza por delante de nosotros y entra en una casa de la izquierda, casa con galería con las persianas bajadas. Seguimos subiendo hacia el castillo que se avista ya en lo alto del cerro. Un letrero anuncia la localización, en su interior, de un centro de interpretación del movimiento comunero, también cerrado. Le damos la vuelta admirando su estado de conservación y su traza, las bellas formas redondeadas de sus cuatro torres y sus amplios paños de sillares de piedra anaranjada. En el descenso, giramos hacia nuestra derecha, hacia una construcción de adobe con gran portón y ventanas cerradas a cal y canto. Allí, en el silencio, un sonido corto, repetitivo ¿ el canto de un ave? Esperamos, la mirada escudriñando el entorno y, al poco, se divisa en el tejado la silueta de un ¿mochuelo?, entre gris y pardo, de unos 30 centímetros, mirándonos con ojos curiosos, como si acabara de despertarse. Unos segundos y se retiró ... ¡qué simpático!. En eso aparece un segundo hombre que va en dirección al castillo, este podría ser conocido como Nebrija, por hablar ex-cátedra en calles, plazas y soportales. Se paró mirando en dirección al campo. Nosotros continuamos el descenso hacia el coche.











